domingo, 1 de febrero de 2009

Causas del envejecimiento

No hace falta ser muy observador para darse cuenta de que personas de una misma edad aparentan más años frente a sus coetáneos que parecen haber hecho un pacto con el diablo. El factor hereditario juega un importante papel, pero también los factores externos tienen su responsabilidad.

Aunque los avances médicos y el aumento del nivel de vida han conseguido retrasar la aparición de los signos y síntomas del envejecimiento, las causas de su aparición siguen siendo las mismas y se reducen a dos: internas y externas; es decir, envejecimiento intrínseco y envejecimiento extrínseco.

Envejecimiento Intrínseco
El envejecimiento intrínseco o interno está causado por los genes que heredamos. Se trata de un proceso natural que se inicia a partir de los 30 años y se manifiesta en forma de:


  • Arrugas finas
  • Adelgazamiento progresivo de la piel
  • Pérdida de grasa subdérmica alrededor de los ojos y en las mejillas
  • Relajación y pérdida de tensión de los tejidos
  • Deshidratación
  • Pérdida de pelo
  • Aparición de canas
  • Aparición de pelo no deseado en determinadas zonas
  • La producción de colágeno, la principal proteína de la piel, disminuye. También se produce menos elastina, proteína que proporciona elasticidad a la piel. Las células de la piel comienzan a dividirse con menos rapidez.

Estos procesos están controlados genéticamente. Por ejemplo, algunas personas presentan las primeras canas a los 20 años mientras que otras no lo hacen hasta los 40.

Existen varias teorías que explican porqué envejecemos ( los radicales libres, la teoría de la mitocondria, la de los telómeros, la hormonal, etc. ) Sin embargo no se sabe con seguridad el mecanismo exacto del envejecimiento. Probablemente una combinación de estos mecanismos estén implicados en el proceso.

Envejecimiento Extrínseco
El principal factor extrínseco o externo que envejece nuestra piel es el sol. Otros factores son la excesiva gesticulación, la gravedad, las posturas al dormir y el tabaco. Es fundamental conocer estos factores extrínsecos por que podemos actuar sobre ellos para poder prevenir el envejecimiento de la piel.

  • El Sol es el principal agente causante del envejecimiento. Responsable de la aparición de pecas, manchas solares, venitas (arañas vasculares), piel áspera y arrugas finas, y lo que es mas grave, el 90% de los cánceres de piel están producidos por el sol. Al tratarse del mayor enemigo de la piel, su estudio merece un capitulo aparte (capítulo 4).
    Los cambios que produce el sol en la piel se denominan “Fotoenvejecimiento”. Este fotoenvejecimiento depende de dos factores: 1) el tipo de piel de la persona y 2) el tiempo de exposición solar. Con un mismo tiempo de exposición solar, las personas con piel clara tienen más fotoenvejecimiento que las personas con piel oscura. Las exposiciones solares repetidas hacen que el colágeno de la piel se rompa, y que la capacidad de producir nuevo colágeno disminuya. También el sol ataca la capacidad de producir elastina, por lo que una piel dañada por el sol es mucho menos elástica. Todo este proceso se va acumulando, es decir, que los signos de “daño” solar aparecen años después de haber tomado el sol. Es lo que vulgarmente se llama “memoria” de la piel. En el capítulo dedicado al sol nos extendemos más en este sentido.
  • El tabaco produce una serie de cambios metabólicos en nuestro cuerpo que aceleran el envejecimiento. Diversos estudios han demostrado que una persona que fume 10 cigarros o más al día durante un mínimo de 10 años desarrolla una piel más arrugada y menos elástica que un no fumador. Además la adicción al tabaco produce un tono amarillento especial a la piel de los fumadores. Un estudio realizado en EEUU en el año 2002 demostró la formación de arrugas microscópicas en fumadores de 20 años que no aparecían en no fumadores.Pero estos cambios pueden ser reversibles y así personas que han fumado durante años pueden mejorar su piel solamente con dejar de fumar durante meses.
  • Las Posturas que adoptemos al dormir también afecta al estado de la piel. La misma posición durante años produce arrugas concretas. Las mujeres tienden a dormir “de lado”, por lo que estas arrugas suelen aparecer en el mentón y en las mejillas. Los hombres apoyan la cara sobre la almohada, por lo que las arrugas suelen aparecen en la frente. Estas arrugas se distribuyen de forma vertical en la cara y se notan más por la mañana al levantarse y menos por la noche. Las personas que duermen “boca arriba” no tienen este tipo de arrugas.
  • Los Gestos Faciales repetidos de los músculos faciales (“gesticulación”) producen arrugas. En torno a este hecho, no hay discusión. Por tanto. La gimnasia facial que tan de moda se puso hace algunos años, resulta nefasta. Al ejercitar los músculos de la cara conseguimos aumentar estas arrugas de expresión que se forman por la contracción repetida de los músculos que están por debajo de la piel. A medida que envejecemos la piel se hace más fina y estas arrugas se perciben mejor. Por ello la toxina botulínica (Botox) mejora las arrugas de expresión al relajar el músculo que las produce.
  • La Gravedad. La ley de la gravedad también afecta al estado de nuestra piel: a medida que cumplimos años se hace menos elástica y los efectos de la gravedad se hacen más evidentes. Por ello con la edad notamos que la punta de la nariz baja, las orejas se alargan, los párpados caen, la mandíbula y el cuello se “descuelgan”, al sonreír enseñamos menos los dientes, el labio superior se hace menos evidente y más plano mientras que el inferior se hace más prominente, etc.
    Este “descolgamiento” generalizado se debe a varios factores:
    - Una pérdida en la firmeza de la piel.
    - Una disminución del tejido graso que hay debajo de la piel.
    - El tono de los músculos elevadores disminuye, ejerciendo más acción los músculos depresores de los elementos de la cara.
    - Los huesos de la cara van perdiendo densidad.
  • La Dieta y el Alcohol. Una dieta no adecuada puede causar un envejecimiento prematuro de la piel al no aportar los debidos nutrientes a la piel. Los cambios bruscos de peso producen estrías en la piel y un envejecimiento generalizado de la misma. El alcohol produce la aparición de enrojecimiento generalizado y venitas. Por otra parte el alcohol también puede alterar la absorción de determinadas vitaminas que son necesarias para mantener una piel sana.

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1 comentario:

María dijo...

Estimado Doctor:
Las cremas antienvejecimiento con vitamina C y ácido hialurónico, ¿son seguras durante el embarazo?. Lo he consultado en varias ocasiones y tras recibir respuestas contradictorias estoy confusa.Confío en su consejo médico. Muchas gracias.